Fuente: (Hoy)

Adiós definitivo al problema que surge algunos veranos, con el agua que huele o sabe mal cuando el pantano está bajo mínimos. Adiós definitivo también al peligro de superar el nivel de trihalometanos, ese compuesto orgánico nocivo para la salud. Será la reforma definitiva de la estación depuradora de agua potable y costará cuatro millones de euros.

Comenzaron las obras de la reforma y ayer mismos los técnicos de la empresa adjudicataria, Insolux, ultimaron los detalles del inicio de los trabajos con responsables municipales y de la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT), que es el organismo que paga la obra. Los trabajos se ejecutarán por espacio de un año, según el plazo de ejecución marcado, con lo que se puede decir que en abril del próximo año Cáceres contará con un agua de máxima calidad.

Este proyecto ha sido acometido por la CHT por la vía de emergencia, de acuerdo a la declaración de interés general con que fue asumido por el Gobierno central en sus presupuestos generales de 2010. Igualmente, aparece con este mismo carácter de interés general la mejora del sistema de depuración de aguas residuales, pero en este caso tan sólo se prevé hacer este año el proyecto técnico, aunque igualmente está garantizada la inversión toda vez que Cáceres sufre el problema de deficiencias en las tres depuradoras de la zona oeste. Ambas actuaciones han sido negociadas por el Ayuntamiento con la CHT con el fin de obtener financiación para unas obras costosas que difícilmente podrían ser asumidas por las arcas municipales. En estas negociaciones ha tenido un papel protagonista el concejal de Obras, Miguel López, quien se muestra satisfecho de que al fin se pueda hablar de que la reforma definitiva de la depuradora de agua potable es una realidad y, además, sin coste alguno para el Ayuntamiento, que ya intentó en un primer momento incluir esta inversión dentro del primer Plan E.

Esta obra de mejora es, en realidad, una segunda fase de la reforma de la depuradora. La primera se hizo en 2008 y costó 600.000 euros, pagados por el propio Ayuntamiento. Consistió en la instalación de un sistema de tratamiento de ozono para garantizar que el nivel de trihalometanos no superare los 100 micro-gramos por litro, el tope exigido por la ley a partir del 1 de enero de 2009. Antes de esa reforma, el nivel de esos nocivos compuestos orgánicos superaba a veces el tope, lo que estaba permitido siempre que no rebasaran los 150 micro-gramos. Pero en 2009 el tope legal se bajó a los 100 micro-gramos. Desde el 1 de enero de 2009 los análisis del agua certifican que no se han superado los nuevos límites legales de trihalometanos, pero ahora hay que dar un paso más: ganar en calidad ya que los grifos de los hogares cacereños, aunque de manera periódica y ocasional, ofrecen un agua que sabe mal y desprende un mal olor por el tratamiento extra que hay que aplicar cuando el nivel del pantano o del Almonte es bajo y aparecen las algas. Ocurrió el verano pasado y el problema no se zanjó hasta que llegaron las lluvias y el nivel de las reservas aumentó. La empresa concesionaria, el Canal de Isabel II, se encontraba con la dificultad añadida de que un tratamiento extra a base de más cloro podría favorecer el aumento del nivel de los trihalometanos, con el peligro consiguiente de situar el agua de Cáceres en una calificación de ‘no apta’ para el consumo.

Con la reforma que ahora se emprende en la depuradora de agua, se trata de que el agua de Cáceres supere con aprobado alto todos los parámetros, casi 50, que se exige para que un agua sea considerada apta para el consumo.

Precisamente, en el último informe de la organización de consumidores OCU (ver HOY del 7 de diciembre de 2009), Cáceres aparece en la lista de las ciudades que aprueban en lo que se refiere a la calidad de agua.

Lejos está aquel año, 2006, en que la ciudad apareció en una lista negra de la OCU por haberse detectado niveles de trihalometanos superiores a los 150 micro gramos, aunque el Ayuntamiento rechazó aquel informe y los análisis hechos por la organización de consumidores. No obstante, hizo la reforma pertinente en la depuradora con la primera fase de 2008 y ahora quiere más, con esta nueva obra: que ese aprobado en calidad de agua se convierta en un notable alto a partir de abril de 2011, cuando termine los trabajos iniciados ayer.

Instalaciones de la estación depuradora de agua de la Montaña.

  • Coste: la reforma de la depuradora costará cuatro millones de euros.
  • Financiación: la obra la paga la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) por la vía de emergencia.
  • Empresa: Insolux es la empresa adjudicataria.

Lo que se hará: construcción de un depósito regulador y cámara de posozonización a la salida de los filtros de arena; instalación de un segundo equipo de generación de ozono; 20 filtros de carbón activo; edificio auxiliar de control, nuevo transformador para suministro de bombeo y equipo generador de ozono, e instalación de los medios auxiliares.

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