potabilizadora agua Casablanca ZaragozaFuente: (El Periódico de Aragón)

Todo el agua que reciba la potabilizadora de Casablanca procederá íntegramente del Pirineo. Un cambio histórico que los vecinos notarán en unos días y que repercutirá considerablemente en una mejora en la calidad del suministro, ya que, comparando su composición con la de hasta ahora recibida del Canal Imperial, la dureza del agua que proporciona el calcio quedará reducida hasta en un 60%, pasando de muy dura a media, mientras que los niveles de sales como sulfatos, sodio y cloruros disminuirán hasta en un 90% .

Tal y como explica José Ramón Entralgo director de Conservación y Explotación de Infraestructuras del ayuntamiento, la materia orgánica y en suspensión también es menor en el agua procedente de Yesa, por lo que se utilizará mucho menos cloro en el tratamiento y se generarán menos de la mitad de trihalometanos. Estos subproductos que se generan al contactar el cloro con la materia orgánica son dañinos para la salud si son superados en determinados niveles. «Zaragoza, hasta ahora, estaba en el límite. Pero asegura que con el agua de Yesa se reducirá en un 60%».

MENOS TURBIA

Donde no se detectará tanta diferencia, aunque sí la hay en origen, es en la turbidez del agua ya tratada y que sale directamente del grifo, porque esta debe cumplir la normativa establecida y unos parámetros. Y eso que las aguas procedentes del Canal Imperial, como son las del río Ebro, que entran a la potabilizadora, dependiendo de la época del año, pueden tener un aspecto de chocolate intenso a raíz de las lluvias caídas. Por el contrario, las que vienen de la montaña son mucho más claras.

«Parecido será también el olor y sabor a cloro«, añade Entralgo. Y es que la normativa exige eliminar la contaminación de tipo bacteriano, por lo que el uso de esta sustancia sigue siendo necesaria, aunque lo sea en menor cantidad. Sin embargo, habrá que esperar hasta el fin de semana para que los primeros vecinos de Zaragoza puedan beber agua de calidad del grifo de sus casas. Y alrededor de una semana quienes residan en los barrios más alejados de la instalación, como Peñaflor o Casetas.

Ese es el tiempo que se calcula, necesitará el agua acumulada como reserva en los depósitos y la que fluye por los más de 1.200 kilómetros de la red de tuberías para que así, poco a poco, ser sustituida por la que vaya llegando del nuevo sistema del embalse de Yesa, canal de Bardenas y La Loteta.

Hace un año que el abastecimiento de la ciudad de Zaragoza y los municipios de su alrededor combina ya al 50% el agua captada desde el Canal Imperial con la del embalse de Yesa. Y a pesar de que hoy comienza a llegar íntegramente del Pirineo, persiste la provisionalidad hasta que no se ejecute el recrecimiento del pantano de Yesa.

De esta forma, la prioridad del sistema sigue en manos de los regantes de Bardenas, tal y como acordaron ayuntamiento, Comunidad General de Usuarios del Canal Imperial y Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE). Un acuerdo que, además de una tarifa de 0,0913 euros por metro cúbico, implica la reserva de 60 hectómetros cúbicos en el canal de Bardenas y en La Loteta.

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